lunes, 14 de febrero de 2011

Te escribiré una carta...

Te escribiré una carta... algún día... sé que lo haré.

No sé ni cómo, ni cuándo ni adónde podré enviártela. Ni siquiera sé si añadiré remitente. Sé que no remitirás carta alguna a mi corazón, no la remitirás. Mi destino es que la tengas, que me leas, que dejes fluir mi ser. Mis noches de blanco satén se convierten en meras fichas de ajedrez que juegan contra ti. Y no quiero jugar, no quiero. Difícil cortar mis alas del vuelo de la vida, de esta vida llena de vaivenes tedios y lúdicos que no se conforman con ver amanecer.

Te escribiré una carta... algún día... sé que lo haré.

No existe destino ni destinatario. Ni siquiera sé si algún día lo habrá. Pero he de escribirla para que sólo tú leas el sangrar de mi alma, cálida y pálida que envuelta entre bambalinas no se deja ver. Tan llena y oscura cual luna nueva, tan llena y oscura como el ser que vive en mí.

Te escribiré una carta... algún día... sé que lo haré.

“…and love is a stranger who’ll beckon you on.”


No hay comentarios: