No puedo evitar sentir de nuevo aquel desvanecer
que con tu ausencia creaste.
El pánico me invade por momentos,
la tristeza comienza su particular tormento
y el llanto prepara su estallido.
Nada que hacer, nada que decir...nada que escribir.
Canto este pesar, esta congoja que hoy me ahoga para sentirte cerca.
Mi maestra, mi ejemplo a seguir, mi todo. Y todo es poco.
El viento empapa mis heridas y las cubre con tu hermoso recuerdo.
Sin saber por qué esta noche sólo puedo darte las gracias.
Gracias por seguir ahí, dentro de mí.
Gracias por sentirte tan viva como la pequeña raspa que para ti fui.
Gracias, gracias, gracias y mil gracias más por darme tu amor.
Gracias, gracias, gracias y mil gracias más por hacerme tan feliz como ahora soy.
Siempre tuya,
sTr.
3 comentarios:
nena, eres un cielaco
besos
va por ti abu
soy juanfer
Gracias, Yanyer...qué menos.
Tú lo has dicho: va por ti, abu!
Ella
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