miércoles, 23 de abril de 2008

los gigantes y el 116

Os acerco los versos del gran William Shakespeare en este Día del Libro. Espero que disfruteis de las palabras que caracterizaron, caracterizan y caracterizarán al gran escritor que, según el calendario juliano, nació y falleció tan día como hoy, un 23 de abril.
Se trata de uno de sus sonetos, el 116.

Sonnet 116

Let me not to the marriage of true minds
Admit impediments, love is not love
Which alters when it alteration finds,
Or bends with the remover to remove.

O no, it is an ever-fixed mark
That looks on tempest and is never shaken;
It is the star to every wand'ring bark,
Whose worth's unknown, although his height be taken,

Love's not Time's fool, though rosy lips and cheeks
Whitin his bending sickle's compass come,
Love alters not with his brief hours and weeks,
But bears it out even to the edge of doom:

If this be error and upon me proved,
I never writ, nor no man ever loved.


Y una traducción al español, de la página web de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes:


Soneto 116

Ante la unión de espíritus leales, no dejéis,
que ponga impedimentos. No es el amor,
que enseguida se altera, cuando descubre cambios
o tiende a separarse de aquel que se separa.

El amor es igual que un faro inamovible,
que ve las tempestades y no es zarandeado.
Es la estrella que guía la nave a la deriva,
de un valor ignorado, aún sabiendo su altura.

No es juguete del Tiempo, aun si rosados labios
o mejillas alcanza, la guadaña del Tiempo.
Ni se altera con horas o semanas fugaces,
si no que aguanta y dura hasta el último abismo.

Si es error lo que digo y en mí puede probarse,
decid, que nunca he escrito, ni amó jamás el hombre.


De la misma manera, selecciono una parte de la gran obra de otro de los grandes, Miguel de Cervantes. Fallecido el 22 de abril, pero recordada su muerte el 23 de abril también. Su inconfundible obra ha sido traducida a múltiples idiomas. Este trozo corresponde al Capítulo VIII de la Primera Parte de El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha.

En esto, descubrieron treinta o cuarenta molinos de viento que hay en aquel campo; y, así como don Quijote los vio, dijo a su escudero:
-La ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a desear, porque ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta, o pocos más, desaforados gigantes, con quien pienso hacer batalla y quitarles a todos las vidas, con cuyos despojos comenzaremos a enriquecer; que ésta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra.
-¿Qué gigantes? -dijo Sancho Panza.
-Aquellos que allí ves -respondió su amo- de los brazos largos, que lossuelen tener algunos de casi dos leguas.
-Mire vuestra merced -respondió Sancho- que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento, hacen andar la piedra del molino.
-Bien parece -respondió don Quijote- que no estás cursado en esto de las aventuras: ellos son gigantes; y si tienes miedo, quítate de ahí, y ponte en oración en el espacio que yo voy a entrar con ellos en fiera y desigual batalla.

Y cómo os he acercado algo de literatura, hay que regalar también una rosa.




Feliz Día del Libro. Que podamos disfrutar todos los días de un poco de literatura. Y, por qué no, de una flor.

...I never writ, nor no man ever loved.

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