tan rápido como un susto,
tan intenso como un amor
llega así el momento esperado.
Esperar se hace para ser disfrutado,
creador de emociones y sentimientos
que sólo la pura poesía sabe plasmar.
Qué disfrute, qué talento, qué ansiedad
invade mil espíritus tintados de
ganas de sentir lo que por tanto
tiempo se espera. Momentos,
momentos que llenan el alma,
que nos mantienen en guardia,
con y contra los que luchamos
saboreando el dulzor de la victoria
y el amargor de la derrota.
Pero sigue siendo sabor saber que
aún derrotado conservo mi coraza.
Tú, tiempo traidor y taciturno
que en breve te vuelves enemigo
cuando juntos compartimos felicidad
tan efímera como un beso,
tan rápida como un susto,
tan intensa como un amor.
Mis esperas cuando llegan,
fugaces se dejan marchar,
pero sin tristeza, sólo melancolía y
algo de anhelo, reemplazadas
por futuros momentos que están
por llegar. Y así van y vienen,
creando un vacío
tan efímero como un beso,
tan rápido como un susto,
tan intenso como un amor
que otro momento llenará de
este ciclo, un ciclo que se repite
una y otra vez, que llena y vacía
vidas ajenas adornadas con
perfumadas sonrisas y agridulces lágrimas
tan efímeras como un beso,
tan rápidas como un susto,
tan intensas como un amor.
"Los valencianos somos los únicos capaces de quemar en una sola noche el trabajo de todo un año."
València, Fallas 2010
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