lunes, 2 de junio de 2008

Mr. Drexler

Estuve esperando más de 730 días para verlo tocar en directo. Yo, que formaba una pequeña parte de su público, convertí mi sueño en una realidad. Sólo necesitaba 12 segundos de oscuridad para hacer palpitar mi Corazón de cristal con las primeras notas de Un país con el nombre de un río; capaz de manejar a la marea que lo rodeaba poniendo sus Flores en el mar. Con cada una de sus notas pensaba: "ay, Jorgito, si tú fueras mi Milonga paraguaya y yo fuera Tu voyeur, ¡qué Vaivén, qué movimiento, qué fabulosa Era de amar viviríamos juntos!" . Son tantas las Ganas de ti que hasta La luna de espejos, la Luna negra y la Luna del cabo nos vendrían a saludar desde el balcón de su Paisaje lunar. Y es que Me haces bien, Antes, Durante, y después de tus canciones. Es la Causa y efecto de una admiración que Crece y crece, convirtiéndose en Nada menos que en un Don de fluir. Es la Fusión del Deseo dentro de su Edén y producto De amor y casualidad. No te creas que allá donde vas pasas desapercibido. La huella de tu mirada te delata y Tu piel teñida de Un sólo color forma El otro engranaje que hace que hasta El mismísimo pianista del gueto de Varsovia toque en su piano para ti el Nocturno en Do sostenido menor de Chopin.

Aquella noche de lágrimas ensalzadas en los corazones de la marea, la pobre Raquel encontró por fin su sitio en El valle de las leñas amarillas y marcando el ritmo de tu mundo interior descubriste que Ana sigue muriéndose de ganas de compartir contigo Un lugar en tu almohada. , Veneno insaciable que proclamas el Eco en la memoria de quienes te escuchan y son capaces de poner tu fotografía en su Salvapantallas, manteniéndola fija durante Horas, días y años, a modo de Tatuaje. Quien quiera que seas te dejas llevar por la calma, mientras dejas que la Hermana Duda marque la Frontera entre La edad del cielo y el Polvo de estrellas, creando una acústica cómoda y acogedora que tú mismo elogias conforme vas sintiendo que la Soledad parece ser tu única espectadora. Y así te das cuenta de que La vida es más compleja de lo que parece cuando ves que Macarena y el espejo te dan la Bienvenida al lugar donde descubriste que en Aquellos tiempos pasados, Transoceánica y Disneylandia eran inalcanzables. ¿Qué sabes tú de lo que es desistir? Pisas fuerte, respiras hondo y reivindicas La infidelidad en la era informática porque lo bueno Se va, se va, hasta que allá a lo lejos con su siniestra se despide de quien nunca se hará a la idea de que Se fue. No hay Transporte ni Equipaje que lo haga volver. Camino a la paloma le dices a la Princesa bacana que su corazón va a Sanar en lo alto de Montevideo cuando el valiente Gegé vaya a rescatarla y sus dos corazones se conviertan en Uno, y que la Madre Tierra velará por su felicidad mientras le pide al Tamborero que marque el ritmo de su Zamba del olvido.

Tu Cara B se viene Río abajo poniendo punto y final a tu actuación, pero descubres que tienes a toda la marea embobada mirándote, observándote, Riéndose de mí, de ti y de todo lo que nos vela si se te ocurre decir que te marchas, que no aguantas, que te vas. Al otro lado del río resuena la Milonga del moro judío que ahora vive en la calle Caiguá. Con orgullo de cantautor anuncias el Alto el fuego de tu Guitarra, y vos os marcháis, no sin antes hacer una humilde reverencia a tu público, que lleno de gozo te halaga con un decoroso y a su vez High and dry aplauso. Te marchas, pero enseguida te aclaman de nuevo para que No pienses de más y regreses al escenario, queriendo controlar tus gestos, tu musicalidad y tu voz, como si de un Radar imprevisto en medio de la carretera se tratase. Y en El sur del sur de lo que la marea esperaba, Todo se transforma e interpretas "La aparecida" que dejas surgir de entre tu cansancio que poco a poco se va convirtiendo en energía, símil a la oposición de esos Dos colores: Blanco y negro. Una energía Inoportuna que anuncia el definitivo final de tu gloria valenciana. Al chano-chano de un "Sea" sales por la puerta grande de la Murga Reggae y Cerca del mar abandonas a tu marea, que te aplaude, que te sonríe, que te habla, que te quiere y que, satisfecha, te deja marchar. Otra actuación más que en la Memoria del cuero pretendes dejar inerte. Y allá afuera Llueve, y llueve en todos los corazones que conseguiste abrir para meterte dentro.

Aquella noche pusiste un Jorgito en el mío. Enhorabuena, Mr. Drexler.

"Fíjate cómo estaré de solo que estoy hablándole a una canción".

Jueves, 8 de Mayo de 2008. Concierto de Jorge Drexler en el Palau de la Música de Valencia.

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